Vulnerabilidad y Miedo

En un día como hoy, me pareció oportuno explorar los conceptos de la vulnerabilidad y el miedo. Dos temas que he estado explorando a lo largo de mi vida... Después de mucha reflexión y un medio de una crisis profunda, un buen día decidí no ir por la vida envuelto en una coraza sino con el corazón abierto a los cuatro vientos. ¿Es decir que me expongo de forma irremediable al dolor? Pues si. Desde luego, ha habido una buena proporción de dolor en mi vida. ¿Soy masoquista, entonces? No. ¿Me duele menos el dolor a mi que a los demás? Tampoco. Entonces..?

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En un día como hoy, me pareció oportuno explorar los conceptos de la vulnerabilidad y el miedo. Dos temas que he estado explorando a lo largo de mi vida... Después de mucha reflexión y un medio de una crisis profunda, un buen día decidí no ir por la vida envuelto en una coraza sino con el corazón abierto a los cuatro vientos. ¿Es decir que me expongo de forma irremediable al dolor? Pues si. Desde luego, ha habido una buena proporción de dolor en mi vida. ¿Soy masoquista, entonces? No. ¿Me duele menos el dolor a mi que a los demás? Tampoco. Entonces..?

Entonces un día, sentado totalmente solo en el fondo de un pozo del que creía que no volvería a salir jamás, me di cuenta de la procedencia del dolor. El dolor originaba precisamente en aquello que más felicidad me había dado y más importancia había tenido en mi vida. Y de repente, con ese pensamiento entendí que el dolor siempre viene en proporción a la importancia que le damos a las cosas y a la alegría que nos hace recibirlas. Ese mismo pensamiento me dio la fuerza necesaria para trepar fuera de aquel pozo que además resultó ser menos profundo de lo que me había llegado a imaginar. ¿O es que había crecido yo y el pozo se había hecho pequeño para encerrarme? Más sobre eso abajo.

Ese día en el que estaba muy arrepentido de haber estado abierto a tanto dolor, tomé la decisión definitiva de romper la coraza y de no dejar que vuelva a crecer jamás. Ahora las cosas que ocurren me llegan y me duelen, en la medida de la importancia que les doy y suelo darles mucha porque solo así se pueden apreciar a fondo...

Pero existe el miedo en este proceso? Por supuesto que si. Mucho miedo. Pero hay algo sobre el miedo que no siempre tomamos en cuenta. El miedo es absolutamente necesario en la vida. No solo por su función protectora (nos avisa de los peligros inminentes) ni tampoco por su función inhibitoria (el miedo interrumpe todas las otras funciones cuando es cuestión de vida o de muerte escapar). Pero si por su función “meditativa”. ¿Que quiere decir? El miedo existe solo en el pasado y en el futuro. Nunca en el presente. Cuando notamos que existe el peligro, se disparan las moléculas del miedo en nuestro cuerpo en previsión del dolor o para ayudarnos a escapar lo más rápidamente posible. Después de los hechos, normalmente revivimos la escena miles de veces en nuestra mente disparando cada vez de nuevo las moléculas del miedo. Pero muy curiosamente, durante los hechos no existe el miedo. Durante los hechos muchos dicen haber operado desde un estado segundo, como de trance. Durante los hechos, el miedo se retira de nuestro centro y nos aísla del resto del mundo (pero no de la existencia, ya que nos deja solo esa esencia) y nos deja actuar. Este hecho ha sido probado científicamente. En situaciones de intenso peligro, se va el miedo y entramos en un estado meditativo profundo. Nuestro cerebro entra en un estado de paz y dispara ondas que ni siquiera se pueden reproducir mediante la meditación (también verificado). Curiosamente en ese estado nos crecemos ante las circunstancias. El resultado es que también crecemos de forma permanente... Eso si, si somos capaces también de superar nuestros traumas pasados y convivir con nuestros miedos hacia el futuro...

¿Quiere decir que nos tenemos que apuntar todos a paracaidismo? Desde luego no es una mala idea, per quizás no del todo necesaria. Tenemos miedos mucho más cercanos y acuciantes en nuestra vida. Algunos de estos nos mantienen casi al margen de nuestra propia vida y de nuestras propias vivencias... ¿Te atreves a quitarte la coraza y permanecer vulnerable ante los demás? ¿Te atreves a abrirte de par en par para que entre la luz del sol y el amor hasta lo más profundo de ti?

Finalmente, “food for thought” o comida para la mente. Jesús... ¿Porque eligió la vulnerabilidad? ¿En el reino de su padre se habían acabado las corazas? ¿O no quedaba de su talla? ¿Le importaban tanto las cosas? ¿Quiso vivirlas a fondo? ¿Tuvo miedo? ¿Creció? ¿Será eso lo que simboliza la resurrección? ¿Resurrección o capacidad para renacer y re-inventarse? ¿Cual es el mensaje? ¿Tengo que ir corriendo a la iglesia o integrar todo eso en mi vida?

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