Plan FRESA

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"La calidad de tu vida depende de
la calidad de tus relaciones"

Fady Bujana

El plan FRESA
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Forjando Relaciones Efectivas, Sanas y Armoniosas


"La calidad de tu vida depende de
la calidad de tus relaciones"

Fady Bujana



Estamos Viviendo Un Momento Evolutivo Fascinante

Estamos atravesando un momento evolutivo fascinante, un despertar de la consciencia humana que nos llevará hacia una nueva forma de co-existir. Después de muchos años de individualismo a ultranza, el ser humano está empezando a tomar consciencia de las consecuencias de sus comportamientos o sea de las consecuencias que tienen sus pensamientos, emociones, decisiones y actos. Por primera vez, estamos a punto de realizar un movimiento consciente del yo hacia el nosotros. Hemos pasado por una etapa en la que el individuo solo existía como parte de la masa, hacia un individuo consciente del alcance de su propio poder personal y ahora nos dirigimos hacia el poder de la colectividad, cada vez más conscientes de las sinergias posibles con la unión de las voluntades. Es una toma de consciencia fascinante y son muchos los que ya sueñan con un mundo nuevo, sin guerras ni competencia y con relaciones basadas en el bienestar de todos y del propio planeta.

Pero antes de llegar allí, será necesario desarrollar e implantar nuevas formas de relacionarnos. No podemos pretender construir una civilización colaborativa con los preceptos de las relaciones individualistas y competitivas, cuyos efectos se han hecho sentir de forma notable, cuanto menos, en la crisis económica actual y la destrucción de los recursos naturales. Por lo tanto, antes de pretender cambiar las formas de relacionarse de toda la humanidad, tenemos que aprender a crear nuevas relaciones entre dos personas ya sean, esposos, amantes, padres e hijos, amigos, empresarios y clientes, empleados y jefes o colaboradores...
Para cuidar el planeta, tenemos que cuidar la mente de las personas que viven en él. Para cuidar la mente, hay que cuidar el espíritu y para cuidar el espíritu, hay que cuidar las relaciones.

Hay que entender que el individualismo fue una etapa necesaria de nuestra evolución para podernos desprender de ella de forma pacífica, llevándonos lo bueno y dejando atrás lo que no funciona. No debemos caer en la tentación de arrojar “el bebé con el agua del baño” como dicen en inglés. Fue importante darnos cuenta del escaso valor de la persona en las sociedades totalitarias que no vacilaban en sacrificar al individuo ya sea en el sentido literal de la palabra (como encima de un altar) o en sentido figurado. El individualismo nos reportó muchos logros de los que el más importante sería el sentido de la responsabilidad personal. Así fue como aprendimos que cada uno de nosotros tenía que hacerse cargo de su propio destino. Es importante ver que hubiera sido imposible entender el sentido del “nosotros” sin haber pasado antes por el “yo”: una persona inconsciente de su poder personal y esclava de multitud de tradiciones y creencias ajenas no puede elegir libremente colaborar con las demás.

Nuevas Relaciones

Para cuidar el planeta de forma efectiva, tenemos que cuidar la mente de las personas que lo habitan. Para cuidar la mente, hay que cuidar el espíritu y para cuidar el espíritu, hay que cuidar las relaciones.

Todos soñamos con un mundo donde exista verdadera solidaridad, con un mundo en el que no tendríamos que tirar del carro cada uno por su lado, arriesgándonos a ser atropellado por los demás. Soñamos con tener cerca a personas que nos quieran, protejan y estén dispuestas a echarnos un cable en caso de necesidad. Soñamos con poder disfrutar de relaciones efectivas, ya sea con nuestra pareja, nuestro jefe o nuestros amigos. Anhelamos sentir el apoyo de gente amiga que nos “guarde las espaldas” en el día a día. Además, solemos soñar también que relaciones así nos están esperando a la vuelta de la esquina, en cuanto cambiemos de pareja, de jefe o simplemente de entorno. Pero es importante saber que una relación efectiva no cae del cielo. No es algo que se busca hasta que se encuentre. Es algo que se forja día a día a base de consciencia, acción, paciencia y perseverancia. Ayudar a forjar estas “Nuevas Relaciones” es lo que pretendo ofrecer aquí (ver Programa). Mi idea es aportar un “maletín completo de herramientas” para ayudar a crear relaciones efectivas en las que todas las partes salgan ganando y en las que los conflictos no son sino oportunidades para profundizar y alcanzar niveles aún más profundos de intimidad. Para abordar este tema con eficacia, necesitamos entender la importancia de las relaciones en un mundo nuevo y también por qué los humanos hacemos lo que hacemos. Para ello, nos basaremos en los preceptos de la Psicología de las Necesidades Humanas (PNH), una de las formas más evolucionadas de entender la psicología humana.
¿Por qué hacemos lo que hacemos?

Todo lo que pensamos, deseamos o hacemos, lo hacemos porque creemos que nos hará felices. Vamos por la vida tratando de cubrir nuestras necesidades esperando que en cuanto estén cubiertas nos sentiremos felices para siempre.
Hay una frase que me persigue a todas partes. Cada vez que doy un taller o un proceso de coaching, surge en un momento u otro en respuesta a alguna pregunta mía como: “¿qué sensación o emoción esperas tener en cuanto hayas alcanzado esa meta?”... Y la respuesta a menudo es: “sentirme feliz”.

Todo lo que pensamos, deseamos o hacemos, lo hacemos porque creemos que nos hará felices. Vamos por la vida tratando de cubrir nuestras necesidades esperando que en cuanto estén cubiertas nos sentiremos felices para siempre. Estas necesidades, a las que me estoy refiriendo, son concretamente seis (las seis necesidades humanas universales) y gobiernan nuestra vida, actos y patrones emocionales. Todo lo que hacemos, pensamos y sentimos lo hacemos en respuesta a alguna de esas seis necesidades.

(Si te registras en esta web podrás descargarte una guía de las seis necesidades universales que gobiernan tu vida.)

Supongo pues, que como todos nosotros, tú también quieres ser feliz. Pero recuerda que placer, alegría y felicidad son cosas bastante diferentes... Pero eso, creo que ya lo sabías. Entonces, piensa en la sensación de felicidad/gozo que quieres tener: ¿en qué consiste? ¿Qué es lo que buscas de verdad? ¿Satisfacción de tus necesidades? Quizás, pero esa no será duradera: tienes hambre, comes, te sientes satisfecho/a pero no dura... A las pocas horas, vuelves a tener hambre y todo vuelve a empezar... ¡No! Lo que buscas no puede ser solo eso. Es algo más profundo. Lo que buscas es una sensación de plenitud total. ¿Y qué es esa sensación de la que te hablo?

Hay algo dentro de ti que ya lo sabe... Tiene la respuesta, porque ya la ha sentido en algunas ocasiones. Como aquellos días, soleados para ti aunque sean grises para el resto de la humanidad, esos días tan felices en los que vas por la calle y todo te parece bonito, todas las personas hermosas, limpias y bien vestidas, sientes que las quieres a todas, que las ves, que las entiendes, que las “sientes”... que hay “conexión”. ¡Sí! Esa sensación de conexión se traduce en una sensación de felicidad profunda, de gozo, de plenitud. En aquellos momentos, dejas de estar solo/a para volverte parte del todo. No hay nada imposible, todo está al alcance de la mano si tú quieres...

¡La felicidad pues es una conexión, una relación con el Todo!

Cuando trabajo en las sesiones de coaching con alguien que está sufriendo, siempre sale, después de una indagación profunda, la frase siguiente: “es que me siento tan solo/a...” En aquellos momentos la conexión se encuentra rota y la persona sufre.

La esencia del sufrimiento es sentirse solo/a y aislado/a. En las tribus antiguas, el exilio era una de las formas de castigo más duras que se le podía imponer a un miembro, más dura que la muerte. Ahora bien, ¿que tantas veces te has llegado a sentir solo/a o aislado/a en tu forma de ser o de pensar aún estando dentro de tu tribu de hoy? De hecho, los dos miedos más importantes del ser humano son esos: no ser suficiente y que no te quieran, o sea, no ser suficiente para que te quieran.

Fíjate que el éxito también... ¡es una relación!

Muchas veces relacionamos el éxito con la inteligencia pero por definición, la inteligencia es la capacidad de relacionar las cosas entre sí. Una persona inteligente, sabe encontrar las relaciones significativas entre los diferentes hechos, oportunidades, personas y circunstancias de su vida. El éxito depende y se asienta en esa “apuesta”, en saber navegar este laberinto de relaciones delicadas sin aplastarlas, sino afianzándolas y sacándoles todo el potencial que presentan.

Pero... ¿Y la consciencia?

¡Pues la conciencia también es una relación! Tomar consciencia es entrar en relación con uno/a mismo/a, el entorno y los demás seres de este planeta. Mantener un cierto nivel de consciencia es saber gestionar esta relación. Esto conlleva cómo mínimo dos cosas: una, querer tener esta relación y dos, saber relacionar las cosas.

En fin, nos damos cuenta que si la felicidad, el éxito, la consciencia y evidentemente el amor son relaciones, para conseguir esta sensación de plenitud hay que saber relacionarse de manera efectiva, sana y armoniosa con los diferentes aspectos de la vida de uno.

¿Pero de qué depende esa sensación de plenitud y, más importante aún, cómo encontrarla? ¿Cuándo por fin llegaremos a sentirnos plenos?

Antes de eso, si me lo permites, te quiero hacer otra pregunta: ¿por qué estás aquí? ¿Qué has venido a hacer aquí? No me refiero únicamente a esta pagina. También a este mundo. ¿Por qué has venido a parar a este planeta habitado por seis billones de personas como tú? ¿Puede ser que la verdadera razón sea porque ellos también buscan lo mismo que tú?
Felicidad, Plenitud, Gozo

Entonces, ¿puede que los demás tengan algo que ver con esa sensación de felicidad que buscas? Y ¿dónde la encontrarás? Recuerda que todo lo que hacemos, lo hacemos en respuesta a nuestras necesidades... ¿Acaso encontrarás plenitud en el trabajo? ¿En casa? ¿En la pareja?¿En los amigos? ¿Dentro de ti mismo/a?
La calidad de tu vida depende de la calidad de tus relaciones. Solo te sentirás pleno/a si éstas 3 relaciones (contigo mismo, con tu trabajo y tus relaciones) funcionan de manera efectiva, sana y armoniosa.
La respuesta correcta es probablemente en todas partes, porque si es plenitud, tiene que estar y mantenerse en todas partes ¿verdad? Entonces si la plenitud se encuentra en todas partes, ¿cómo se relacionan tu trabajo, tu casa, tu pareja, tus amigos etc. con tu plenitud? ¿Y, cómo se relacionan entre si? ¿Qué tienen en común?

La respuesta, eres tú. Lo que tienen en común es su relación contigo, porque todas están en relación contigo. Tu vives en tres mundos de forma simultánea: tu mundo laboral, tu mundo afectivo y tu mundo interior. Constantemente te estás relacionando con tu trabajo y tus compañeros, con tus amigos y familiares además de contigo mismo/a. Entonces, ¿de qué puede depender la calidad de tu experiencia, la calidad de tu vida? Tu vida depende de la calidad de éstas tres relaciones. Por lo tanto, la calidad de tu vida depende de la calidad de tus relaciones. Solo te sentirás pleno/a si éstas 3 relaciones (contigo mismo, con tu trabajo, con tu pareja, con tu familia y entorno) funcionan de manera efectiva, sana y armoniosa.

Una relación efectiva es una relación real y verdadera, (en oposición a quimérica, dudosa o nominal según la definición de la Real Academia Española). Además tiene que ser sana y armoniosa con las otras partes de tu vida para poder prosperar y permitirte alcanzar la felicidad/plenitud que tú buscas algunas veces en el trabajo, otras en el amor y otras en la diversión etc.
¡Hablar es fácil!

¡Ya lo sé! Es mucho más fácil decirlo que hacerlo porque no nacemos enseñados y la verdad es que tampoco nos enseñan mucho después. Parece ser que lo importante sea otra cosa. Vamos detrás de lo material, del reconocimiento, del éxito, pero ¿por qué queremos esas cosas? Muchas veces para mejorar nuestra relación con alguien, incluso con nosotros mismos, para dejar de sentirnos solos... O sea que todo lo que hacemos, lo hacemos para mejorar algún tipo de relación que ya tenemos o esperamos crear.
Todo lo que hacemos, lo hacemos para mejorar algún tipo de relación que ya tenemos o esperamos crear.

Puedes tener toda la riqueza y la fama del mundo pero si fracasas en tus relaciones, no podrás ser feliz. Ni siquiera te sentirás satisfecho/a de ti mismo/a aunque te pasaras el día repitiendo que no hay nadie que valga la pena en este mundo. ¿Entonces qué? ¿Puedes seguir esperando? ¿Puedes seguir pensando: “algún día aprenderé a relacionarme, cuando tenga lo importante resuelto”? Y ¿cómo esperas resolver eso tan importante en tu vida? ¡Si resolverlo, pasa por resolver tu relación con ello!

Cualquier meta que quieras realizar te obliga a entrar en relación con los demás y contigo mismo/a para encontrar el camino, las herramientas correctas, la energía necesaria antes de poder pasar a la acción ya sea solo/a o en equipo. Hagas lo que hagas no te podrás esconder, hay que pasar por la escuela de las relaciones. Por tu propio bien y por él de los demás. ¡Claro! Por ellos también, porque todos estamos deseosos de verte brillar, aportando tu talento y sabiduría a este mundo. Ahora sabes también porque estás aquí, en ese planeta de seis billones de personas en lugar de uno solo para ti. Has venido a relacionarte y aprender a hacerlo cada vez mejor, de forma más efectiva, sana y armoniosa. Esa es nuestra misión como seres humanos: evolucionar relacionándonos. Y la vida tiene sus formas de indicarnos cuando estamos cumpliendo con nuestra misión y cuando no: cuando consigues tener relaciones efectivas, sanas y armoniosas, tu mundo florece y prospera, hasta tu salud (física y mental) mejora. Hay estudios sobre esto. El indice de longevidad, por ejemplo, no tiene nada que ver con cuanto tiempo pasas en el gimnasio, ni siquiera con lo que comes, bebes o fumas, sino con la calidad de tus relaciones afectivas!
¿Qué tengo que hacer?

Si quieres felicidad, plenitud y gozo pues, tienes que forjar relaciones efectivas, sanas y armoniosas. Si quieres salud, prosperidad y éxito, tienes que forjar relaciones efectivas, sanas y armoniosas. ¿Acaso creías que las cosas se conseguían de otra manera o bien a solas? Piensa otra vez. Por ejemplo en la camisa que llevas encima: ¿cuantos centenares de personas se han tenido que relacionar para que pueda llegar esa camisa a tus manos?
Si quieres felicidad, plenitud y gozo pues, tienes que aprender a forjar relaciones efectivas, sanas y armoniosas. Si quieres salud, prosperidad y éxito, tienes que aprender a forjar relaciones efectivas, sanas y armoniosas.

Recuerda, nadie jamás en este mundo ha alcanzado ningún éxito solo/a. Siempre ha sido un trabajo de equipo, de colaboración. Es más, un éxito es algo presenciado, compartido, celebrado, sino no vale para nada...

Espero te haya convencido pues que la calidad de tu vida depende de la calidad de tus relaciones (con los demás a nivel laboral y afectivo además de contigo mismo). Estas relaciones tienen que ser efectivas, sanas y armoniosas para poder cumplir sus objetivos y para que tu vida prospere en todos los sentidos.

Te presento el Plan FRESA donde nos dedicaremos juntos a Forjar Relaciones Efectivas, Sanas y Armoniosas.

El Plan FRESA
En este Taller, tendrás la ocasión de revisar lo realmente importante para ti en esta vida, marcarte nuevos objetivos y metas descartando, a la vez, las situaciones y patrones emocionales que te lastran. Incluso puede que, después de esta experiencia, decidas adoptar una nueva Filosofía de Vida, una propia, no impuesta por el entorno ni por tus creencias anticuadas.

Aprenderás a:

  • Enfrentarte a tu realidad, responsabilizándote de la misma, dejando atrás la frustración, el aislamiento y la soledad.
  • Reconocer, entender y controlar tus propios patrones y movimientos emocionales, tus valores y el alcance de tus creencias en la determinación de tu destino.
  • Desarrollar Relaciones Efectivas, Reales, Satisfactorias y Eficientes a nivel energético.
  • Crear Relaciones Sanas en las que todas las partes ganan.
  • Armonizar el conjunto de tus relaciones para que todas y cada una de ellas sean más sanas y efectivas.
  • Llevar tus relaciones al siguiente nivel.
  • Resolver conflictos y avanzar sin abandonar la relación sino reforzándola.
  • Atraer a personas afines a ti.
  • Reconocer el origen de tus miedos y como controlarlos.

Esquema del Taller:

  • Psicología de las Necesidades Humanas (PNH): una nueva forma de abordar a la persona y las relaciones.
  • Energías Masculinas y Femeninas con los 5 Lenguajes del Amor.
  • Los 4 Niveles de Relación.
  • La Máquina de Crear Sentido.
  • Las 5 Actitudes Personales y las 7 Habilidades Inter-Personales Esenciales para la Relación.
  • Los 5 Factores de Estrés en las Relaciones y los 4 Jinetes del Apocalipsis.
  • Los 5 pasos para Restaurar y Mantener la Confianza.
  • Los 3 Pasos Necesarios para Crear un Verdadero Cambio.
  • Como depositar las armas y prosperar: los 7 Pasos para Construir Relaciones Efectivas, Sanas y Armoniosas.